HECHAS PARA EL VIAJE AL
INFRAMUNDO
*** HINA/JAINA, EL PORTAL AL
INFRAMUNDO se presenta en el Instituto Cultural de México en Washington, EU, e
incluye LAS FIGURILLAS que acompañaban
a los muertos en su “paso al más allá”
*** LA ISLA DE JAINA, ubicada en
la costa norte de Campeche, FUE CONSTRUIDA ARTIFICIALMENTE POR LOS MAYAS
PREHISPÁNICOS A MODO DE CENTRO CEREMONIAL
LA ISLA DE JAINA, ubicada en la
costa norte de Campeche, FUE CONSTRUIDA
ARTIFICIALMENTE POR LOS MAYAS PREHISPÁNICOS A MODO DE CENTRO CEREMONIAL; ahí
se han hallado gran cantidad de entierros de infantes con ofrendas, compuestas
por varios objetos, entre los que destacan las célebres figuras de arcilla que
se elaboraban para acompañar a los difuntos en SU “CAMINO AL MÁS ALLÁ”, y que son piezas estelares de una
exposición que se presenta actualmente en el Instituto Cultural de México en
Washington DC, en Estados Unidos.
Con el título HINA/JAINA, EL PORTAL AL INFRAMUNDO, dicha
muestra organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH-Conaculta), exhibe 58 piezas arqueológicas, 42 de las cuales se presentan
al público por primera vez, y proceden de la Bodega de Bienes Culturales del Centro
INAH-Campeche. El resto pertenecen a los museos de Arqueología Maya de
Hecelchakán y Fuerte de San Miguel, de esa entidad.
Presentada a
petición de la Embajada
de México en EU, con el fin de difundir la grandeza y el esplendor de la CIVILIZACIÓN MAYA, la exposición ofrece un panorama de LA RIQUEZA ARQUEOLÓGICA DE JAINA —localizada a 40 km al norte de la ciudad de Campeche—, que tiene la particularidad de haber sido
construida artificialmente; mide mil metros de largo por 800 de ancho,
aproximadamente.
El centro
ceremonial de JAINA O HINA tuvo su
auge entre los años 600-700 d.C., en el periodo Clásico Tardío; a partir de
investigaciones arqueológicas, ahí se han encontrado gran cantidad de entierros
humanos con ricas ofrendas, compuestas por vasijas, herramientas líticas y las
singulares figurillas, además de restos de estelas grabadas con inscripciones
jeroglíficas, y de vestigios de edificios estilo Puuc (serrano).
El coordinador
de la curaduría de la muestra, el antropólogo Marco Antonio Carvajal Correa,
detalló que además de explicar la
función de la zona arqueológica y el significado de las figurillas que formaban
parte de las ofrendas funerarias, la exposición también refiere al entorno del
sitio, en particular de los manglares, árboles que LOS ANTIGUOS MAYAS VINCULABAN CON EL INFRAMUNDO.
El director de
Museos del INAH en Campeche explicó que la exposición se divide en siete
módulos; comienza con EL ENIGMA DE
HINA/JAINA, que detalla su ubicación geográfica y las características
de dicho asentamiento prehispánico, conformado hace 1,400 años. Durante más de cinco siglos la isla
artificial cumplió con SU FUNCIÓN DE CENTRO CEREMONIAL Y FUNERARIO.
El segundo
apartado, titulado COSTUMBRES FUNERARIAS
MAYAS, aborda el sentido de los numerosos enterramientos humanos que se
sucedieron al paso de los siglos, así como sus respectivas ofrendas, en las que
destacan las figuras de arcilla con representaciones antropomorfas y zoomorfas,
algunas asociadas a la música, pues han sido identificadas como flautas,
silbatos o sonajas.
“Algunas de
ellas, de excepcionales cualidades estéticas, retratan a individuos de manera
realista en sus actividades cotidianas; otras son representaciones de dioses o
gobernantes, y algunas más semejan FLORES
DE TALLO LARGO DE DONDE EMERGE UN PERSONAJE al que se le identifica con EL DIOS DEL MAÍZ. En la exposición se
detalla el significado iconográfico de estas figuras para los MAYAS”, señaló el antropólogo del INAH.
Mencionó que
estas figurillas han sido estudiadas por la investigadora de la UNAM, Francisca Zalaquett,
quien las ha investigado desde el punto de vista musical, y su función como
instrumento para “LLAMAR A LAS ALMAS DE
LOS FAMILIARES DIFUNTOS” en los días en los que se les rendía culto. “Hay
toda una TRADICIÓN RELIGIOSA en ese sentido, lo que acrecienta la idea que se
tiene de JAINA COMO UNA ISLA MUY ENIGMÁTICA”.
MITOS Y COSMOGONÍA DE LA CREACIÓN A TRAVÉS DEL
MAÍZ, es el tercer núcleo temático en el que se
explica la forma en que los campesinos mayas almacenaban el maíz. “Las
mazorcas eran depositadas en una especie de cama conformada por capas de
mazorcas y de cal viva colocadas sucesivamente; este sistema les permitía
conservar el grano hasta por tres años”.
La siguiente
sección, Características constructivas de LA
ISLA HINA, detalla
cómo fue realizada esta obra de ingeniería y cuál era su función. “LOS
HABITANTES DE JAINA acarrearon gran cantidad de toneladas de sascab (piedra
caliza molida), mediante canoas y cayucos que recorrieron canales abiertos
entre los manglares, para construir la isla y tener un lugar de ENTERRAMIENTO
SAGRADO, y donde se han encontrado hasta cinco niveles de entierros en menos de
dos metros de profundidad”.
COSTUMBRES FUNERARIAS EN HINA es otro segmento de la muestra que alude a los enterramientos y su
relación con el inframundo, donde el manglar adquiere un significado
metafórico. “EN LA COSMOVISIÓN MAYA,
todo lo que se sumerge tiene relación con el inframundo, por lo que el manglar,
durante las temporadas en las que permanece bajo el agua, es parte de ese
ámbito, aunque también se le confiere un sentido de renacimiento, pues todo lo
que está enterrado volverá a florecer”.
Artefactos
varios recuperados en la isla y NUEVAS
HIPÓTESIS SOBRE LA FUNCIÓN
DE JAINA, son las dos últimas secciones en que se divide
la muestra y en las que se explica EL
ORIGEN DEL NOMBRE DE LA ISLA,
“al
parecer fue producto de un error ortográfico, porque su nombre antiguo es Hina,
palabra que hace referencia al lugar que los campesinos mayas construían en sus
patios para almacenar el maíz”.
Asimismo, el
antropólogo Marco Antonio Carvajal comentó que la exposición busca también dar
a conocer al público los nuevos planteamientos sobre LA ISLA
DE JAINA, derivados
de investigaciones más recientes. “Se ha escrito mucho sobre este
asentamiento prehispánico, pero una gran parte es producto de estudios hechos
décadas atrás; actualmente, a partir de estudios actuales, se empieza a dudar
de las aseveraciones que se hacían, como el considerarla una ciudad de
pescadores, cuando no hay vestigios de viviendas. AHORA LO QUE SE PLANTEA ES
QUE ERA UN CENTRO CEREMONIAL”.
La muestra,
abierta desde mayo pasado en la capital estadounidense, continuará en
exhibición hasta el 15 de septiembre en el Instituto Cultural de México en
Washington. En la parte curatorial también colaboraron los investigadores
Armando Anaya y Lorena William Beck, de la Universidad de
Campeche, así como Stanislaw Iwaniszewski, profesor de la Escuela Nacional
de Antropología e Historia.