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viernes, 23 de julio de 2010

NEPOHUALTZINTZIN:LA ÚLTIMA QUIPUCAMAYOC


Licuna y la historia entre nudos. La mente de Licuna es caprichosa y sabia. Olvida información elemental, pero recuerda la trascendental, esa que viene de Tiempos Inmemorables, esa de la que depende el futuro de la tradición. Por eso no le importa saber con exactitud cuántos años tiene, lo que le interesa es retener cómo se mueve la mano, cómo trabajan los dedos. En Cuspón, donde ella vive, esa habilidad tan suya, es vital para la muerte.


- “Doctor, en mi pueblo existe una mujer que todavía hace quipus, le dijo hace cuatro años Filomeno Zubiate a su amigo, don Federico Kauffmann Doig. Al escucharlo, el reconocido etnógrafo abrió los ojos sorprendido.

- ¿Hace quipus, dices?, ¿los usa?

- Sí, doctor, pero solo cuando alguno de la aldea se muere.

- Filomeno, tiene usted que llevarme a su pueblo.

- Claro, doctor, pero no es tarea fácil. Cuspón está allá lejos, bien arriba, en la puna. Solo se puede llegar a lomo de bestia.

CUSPÓN


- Yo llego, Filomeno. Me tiene usted que llevar.

Así fue como el también arqueólogo se enteró de la existencia de Licuna, la última Quipucamayoc (“la que crea quipus”, en quechua) de una pequeña comunidad ancashina de la provincia de Bolognesi, que está allá lejos, bien arriba, en la puna, sobre los 4.100 m.s.n.m.; una de las pocas con vida de las que se tenga registro en la actualidad.

Kauffmann luego conocería que un colega suyo, Arturo Ruiz, había arribado al lugar a finales de los noventa, guiado a su vez por el buen Zubiate. Pero no era lo mismo escucharlo o leerlo. Que a un investigador de las costumbres ancestrales le cuenten que una de ellas, casi desaparecida, sigue en vigencia, es una invitación directa a coger el mapa, agarrar la mochila y partir para ver con los propios ojos.


Sin embargo, cuenta el investigador, el viaje se dilató debido a que tuvo que partir a Alemania para ser embajador, un cargo que ejerció por tres años en los que añoró como nunca sus expediciones científicas a los Andes y la selva del Perú. Una vez de vuelta, la primera aventura no podía ser otra que la de ir a buscar a esa mujer que confeccionaba y usaba quipus, exactamente iguales, a los que se hacían en el Tahuantinsuyo.

“Licuna es como le dicen, pero se llama Gregoria Rivera. Debe tener unos 85 años y está muy lúcida, aunque olvide su edad. Cuando la conocí me dijo bien orgullosa que el conocimiento provenía de su madre, que a esta se lo heredó su abuela, y así, para atrás”, narra el historiador.

- “Tengo un quipu que no llegué a usar, se lo voy a enseñar”, le dijo Licuna a Kauffmann a fines de agosto.

ATADURA DE PENSAMIENTOS

Lo que Licuna mostró al estudioso fue un cordel trenzado de varios metros de largo en el que se podían observar muchos nudos. Los atados le parecieron muy familiares. Pronto, ella confirmaría lo que Zubiate le había dicho años antes, que los confeccionaba cada que vez que alguien en Cuspón perdía la vida. El que sacó era azul y blanco.

“A este artefacto se le puede llamar quipu porque los nudos son exactamente iguales a los que yo he encontrado y que datan de la época del Incanato. A ello se suma el hecho de que lo envuelven muchos conceptos relacionados al Imaginario Inca, e incluso Preínca, aunque mezclados con principios propios de la doctrina católica. De esto último se deriva que su función ya no sea la misma”, subraya el etnógrafo al contar su experiencia.


Lo que tenía Kauffmann en sus manos era un elemento producto del Paso de la Historia. Ya no servía para contabilizar productos agrícolas, el ganado o estadísticas demográficas, como solía utilizarse en el siglo XV, XVI o XVII, y aún antes. Los quipus de Licuna tienen un fin mágico: proteger a los difuntos durante su viaje al cielo. Los nudos de Licuna son rezos, avemarías.

“El motivo por el que el quipu sobrevivió al proceso evangelizador fue porque se adaptó al cambio de pensamiento para privilegiar la religión española. Los indios comenzaron a usar los quipus, el sistema de cuentas de sus ancestros para orar. Lo que se preservó, sin embargo fue la forma física y la creencia Inca de que hay que proteger el camino de los muertos, el tránsito al más allá”.

  
Cuando alguien fallece, empieza el trabajo para Licuna, quien al tener listo el quipu lo coloca como un cinturón alrededor de la cintura del difunto. Con aquel permanece durante el velatorio, con aquel se va hasta la tumba.

- “¿Y cuando usted parta, ¿quién le va a hacer su quipu?”, le preguntó Kauffmann a doña Licuna la última vez que la vio.

- Ya le he enseñado a mi hija. Lo que me enseñaron, yo se lo he pasado a ella.

LA FRASE

“En pueblos pequeños y remotos es posible encontrar que se siguen costumbres y tradiciones ancestrales, como ha ocurrido en el caso de Cuspón”.


 

sábado, 17 de julio de 2010

NEPOHUALTZINTZIN: LAS LABRADAS


La Cultura Teotihuacana por medio de sus Sacerdotes Toltecas,  ubicaron los movimientos del Sol aparentes como los trópicos en ambos hemisferios del continente

Además sus hermosas playas, rica gastronomía y la calidez de su gente, Sinaloa cuenta con un valuable tesoro arqueológico: El conjunto de petroglifos de Las Labradas, ubicadas en el municipio de San Ignacio, en el puerto de Barras de Piaxtla.

Las Labradas fueron elaboradas por los toltecas, quienes recorrían largas distancias para buscar presas para la cacería guiados por su líder espiritual, quien mantenía el orden de la tribu y tallaba en roca lo que veía en sus sueños y visiones. Estos petroglifos son las expresiones artísticas más antiguas del noroeste del país y se han conservado en buen estado a pesar del embate del tiempo y las olas del mar.  Investigadores y arqueólogos coinciden que Las Labradas fueron esculpidas hace alrededor de mil a mil quinientos años.

Formas de todo tipo se dan cita en Las Labradas.  Plantas, flores, peces, seres humanos y animales de piedra conviven armoniosamente en sus lienzos de piedra.  Una espiral abierta llama la atención de propios extraños, ya que en muchos lugares del mundo este símbolo ha sido encontrado acompañado o de manera independiente. Algunos investigadores proponen que la espiral representa al sol, otros, el cosmos.  Lo mismo sucede con las figuras humanas representadas en piedra: ¿dioses o chamanes?  Cuestión de criterio, cuestión de puntos de vista o una invitación a una fascinante investigación. Otros, ven en Las Labradas la expresión artística de los moradores de la época.

El significado de los petroglifos de Las Labradas permanece indescifrable. Su uso probablemente fue para rituales y ceremonias en honor a los dioses pidiendo por la llegada de las lluvias, la buena cosecha y cacería.  Sin embargo, hay algo que no se encuentra sujeto a discusión: en sus figuras se rinde un inminente homenaje a la vida en todas sus formas y manifestaciones, un mensaje que después de miles de años puede ser entendido por cualquier cultura, religión, latitud o en la misma mística playa de Barras de Piaxtla.

Para llegar a las labradas:

Tomar la carretera 211 de Mazatlán a Culiacán y aproximadamente en el Km. 75, antes de llegar a Estación Dimas, se encuentra la desviación hacía Barras de Piaxtla.








viernes, 9 de julio de 2010

NEPOHUALTZINTZIN:ARQUEOASTRONOMIA SOLAR


 Fig.1:Observador Azteca de la "Bovéda Celeste"

Observatorio Azteca con un Arqueómetro



Observador MAYA: "Echale un Ojo"

Calendario del Ciclo del Planeta Venus



Calendario de Horizonte; Ushnu de Huánuco



Calendario de Horizonte; Uaxactun



Calendario de Horizonte; Mitla, Oaxaca, México



Calendario de Horizonte; Dzibilchaltun, Yucatán



Dzibilchaltun, Cita con El Sol



Chaak Dios de la lluvia, nos bendice con su aparición; Ha comenzado la época de lluvias



Solo se puede entender la importancia de este fenómeno fisico, al estar ahí



Mecanismo del Arqueometro Teotihuacano



Calendario de Horizonte; Teotihuacan

jueves, 1 de julio de 2010

NEPOHUALTZINTZIN: SISTEMA ARITMÉTICO AZTECA



Medían utilizando Glifos para; Ilustrar Dimensiones Inferiores a su Unidad. Matemática de la UNAM y geógrafa de Wisconsin descifran su Sistema Fraccional.



El Mapa de Oztoticpac, en la Biblioteca del Congreso de EU, registró en 1540 numerosas Parcelas.  Foto: Biblioteca del Congreso.

Los Aztecas tenían una Aritmética Especial que incluía fracciones de una unidad para medir y registrar tierras.

Era un Sistema tan Sofisticado, dice un estudio que pública hoy la revista Science, que les permitía llevar registros detallados del valor de la tierra para cobrar impuestos.


Las autoras, de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y de Wisconsin, Estados Unidos, analizaron dos códices que documentan las propiedades agrícolas de los habitantes de la ciudad de Tepetlaoztoc de 1540 a 1544.

Hallaron que el registro de las Áreas de Tierra se basa en un singular Sistema de Cálculo muy similar al utilizado hoy por los gobiernos para valuar la tierra.

“Estos códices contienen una información única en su género”, dijo la profesora María del Carmen Jorge y Jorge, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la UNAM, una de las autoras del estudio.

No se conocen otros documentos que tengan un registro de perímetros y áreas, y el de los aztecas era un sistema muy complejo de tributos”, agregó.

Tepetlaoztoc era un pueblo de Texcoco, un Señorío Azteca muy importante ubicado cerca de lo que hoy es la Ciudad de México.

Existen varios códices provenientes de esa región que se han conservado y los dos estudiados ahora, el Códice de Vergara y el de Santa María Asunción, son los más importantes.
“Son documentos valiosísimos porque creemos que no hay otros registros de áreas de las Culturas Mesoamericanas”, señaló la investigadora.


El objetivo de estos registros era similar al que mantienen los gobiernos hoy en día, es decir, valuar los títulos de tierra para cobrar impuestos.

Y tal como señala la investigadora “los Aztecas eran extraordinarios contadores cuando se trataba de llevar a cabo transacciones de bienes raíces”.

Era un Cálculo tan sofisticado, dice, que incluso tenían clasificaciones específicas para cada tipo de suelo.

“Cada parcela tenía un glifo que representaba el tipo de suelo”, señaló la académica.
“Así que el códice no sólo contiene el censo de la población y los terrenos que poseía cada señor, sino que además registra el tipo de suelo y sobre éste se basaba su valor”.
“Un suelo arenoso y de ‘tepetate’”, agrega, “no rendía lo mismo que la tierra roja o la tierra amarilla”.

Así los Aztecas Calculaban, según el tipo de suelo y el área, lo que producía cada parcela y sobre este cálculo el propietario pagaba tributo.

Las investigadoras descubrieron que en los Registros de Perímetros los Aztecas incluían símbolos (corazones, manos y flechas) que son una alternativa para las fracciones.

“Se sospechaba que estos símbolos —que llamamos mónadas— servían para dar exactitud a la medición de los lados ya que representaban medidas más pequeñas que la unidad de longitud”, dijo la experta.

Descubrieron que estos Símbolos Eran Medidas Menores a la Unidad Estándar, lo que hoy consideramos fracciones.

Tras calcular los registros en el códice las científicas se dieron cuenta de que sólo usando estas “fracciones” se pueden lograr los resultados de las áreas registradas.

Tal como señala la investigadora, “nuestra interpretación es que estas unidades más chicas son similares a lo que usamos hoy en día como pies y pulgadas”.

“Igual que con doce pulgadas completamos un pie, con sus mónadas los aztecas formaban una unidad de longitud”, el TLALQUAHUITL, que medía 2.5 metros.

Según el estudio, una mano representa 1.5 metros; una flecha, 1.25 metros; un corazón, un metro; un brazo, cerca de 0.83 metros, y un hueso, 0.5 metros, todos como fracciones de un TLALQUAHUITL.

La complejidad de Contar con un glifo “para registrar cada tipo de suelo es algo único”, señaló Jorge y Jorge.

“Y esto nos dice que ésta era una Cultura sumamente desarrollada, por lo cual es una lástima pensar sólo en sacrificios humanos cuando se habla de los Aztecas”, afirmó la investigadora mexicana.

CLAVES

Tributos
• Los Aztecas tenían muy bien organizado todo lo que se relacionaba con apropiarse de riqueza. Sus inspectores medían con precisión cada parcela para determinar cuánto debía pagar su dueño como impuesto.
• Entre los códices que aún se conservan, algunos no son otra cosa que registros detallados de los tributos pagados al imperio azteca por alguna de las 38 provincias.
• ¿Ejemplos? Los totonacas de Zempoala pagaban como tributo lanzas, escudos de plumas y caracoles marinos; los Xochimilcas, maíz, chile y frijol.

Los códices

Los españoles aniquilaron la mayor parte de la cultura azteca tras la Conquista, pero lograron salvarse dos manuscritos del siglo XVI, el Códice Vergara y el Códice de Santa María Asunción. Ambos documentos, propios de la cultura Acolhua, detallan la propiedad de la tierra en la región de Texcoco.

La parte inicial de cada código contiene un censo detallado de las familias que vivían en cada pueblo. La segunda parte enumeraba las parcelas que eran propiedad de cada vivienda.
La parte que ilustra las parcelas usa los puntos y líneas propios de la numeración azteca, pero también glifos de manos, flechas, corazones, representando distancias inferiores a la unidad estándar de los aztecas, EL TLALQUAHUITL.

En 1980, Herbert Harvey y Bárbara Williams, de la Universidad de Wisconsin, descifraron las partes numéricas del Códice de Santa María Asunción y demostraron que aluden a las superficies de las parcelas representadas en el códice.

A partir del 2000, María del Carmen Jorge y Jorge trabajaron con Williams en el desciframiento del significado de los glifos faltantes.

viernes, 25 de junio de 2010

NEPOHUALTZINTZIN: EL SECRETO DE LOS ANDES (3). TIPÓN: LA FUENTE DE LA VIDA



TIPÓN, es una de las Fuente del Agua de los INCAS; la cual no es una de las Ciudades del Perú, más conocidas ni visitadas. Sin embargo, es notable su inserción en el territorio, su significado en la relación del Hombre con el Agua, su rol como laboratorio Agrícola, y principalmente su impresionante Tecnología Hidráulica.

 UBICACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
TIPÓN se encuentra a 3,600 metros de altura, a 27kms. Al sureste de CUSCO, cerca a la localidad de Oropesa, asentado en un pequeño valle que mira hacia el río HUATANAY. En este valle, coronado por UN MANANTIAL, se presentan diversos microclimas de acuerdo a la altura en la que el observador se halla ubicado.

En la parte más alta del emplazamiento, a 3800 metros, se halla un conjunto de Petroglifos llamado CRUZ MOCO, que de acuerdo a Brian S. Bauer (autor de The Sacred Landscape of the Inca) habría sido una Huaca o Centro de Adoración y parte del CEQUE del ANTISUYO.



INICIOS

Según el historiador Luis Antonio Pardo su nombre provendría del Quechua "TIMPUJ" que significa "agua hirviendo", en referencia al líquido que gorgotea en el manantial, como si estuviera en ebullición.
Los Orígenes de TIPÓN se remontan a Épocas PREINCAS, alrededor de 1200 d.C. y sus primeros ocupantes habrían sido miembros del Imperio WARI o la Cultura AYARMARA. Se han encontrado restos de una muralla de 6kms. De longitud que circundaba TIPÓN y que perteneció a esta época. Posteriormente sería el INCA VIRACOCHA quien ocupara TIPÓN alrededor de 1400d.C. Y lo transformara, ampliara y convirtiera en un conjunto mucho más desarrollado.


COMPONENTES

Si bien toda la zona del Parque Arqueológico de TIPÓN cubre 240 hectáreas, la zona más conocida está compuesta por una serie de 13 TERRAZAS O ANDENES CONSTRUIDAS en Arquitectura de Estilo Imperial, con piedra de granito rosado. La geometría de las andenerías, trabajada en líneas rectas, es una abstracción racional de la topografía circundante de la quebrada.

Comprende también sectores urbanos, que incluía áreas para la Nobleza (en la zona superior), los sacerdotes, los habitantes del Ayllu así como edificios para almacenamiento (collcas) y defensa.



El conjunto de edificios de la Nobleza estaba trabajado con mucho detalle y fineza, presentando los típicos nichos trapezoidales que caracterizan la Arquitectura INCA.

Existe también un Conjunto de FUENTES ubicadas en una Plaza Ceremonial, que detallaremos más adelante.

En la cima del cerro vecino, a unos 200 m. al noreste se halla un INTIHUATANA u Observatorio Astronómico.

 LABORATORIO AGRÍCOLA

Dados los Diversos Microclimas que se encuentran en este valle, la zona fue propicia para la Experimentación Agrícola de diversos productos. La Cultura Peruana en general ha sido exitosa en la domesticación de diferentes especies de papa, maíz, camote, yuca, coca, etc. para lo cual destinaba espacios para establecer la productividad de las diferentes especies dentro de variados climas y pisos ecológicos. Es probable también que hayan usado estas características para desarrollar Jardines Decorativos para el INCA.

  Para María Rostworowski TIPÓN muestra la "Clara intención que tuvieron los INCAS de expandir su frontera agrícola apelando a la infraestructura monumental".
Nótense las piedras salientes a manera de escalinata, que eran utilizadas para facilitar el trabajo agrícola. Al mismo tiempo, véase la Escala de los Andenes en comparación con la estatura de una persona.

Otro Centro de Experimentación Agrícola fue MORAY, en donde hay una diferencia en la temperatura de hasta 6 grados desde la parte superior hasta la parte más baja de estos Andenes Concéntricos.

INGENIERÍA HIDRÁULICA
El ingeniero norteamericano Kenneth Wright, famoso por sus estudios de Ingeniería en MACHU PICCHU, en su libro llamado "TIPÓN, una Obra de Arte de la Ingeniería Hidráulica en el Imperio INCA" (escrito conjuntamente con su esposa Ruth y Gordon McEwan), destaca la importancia del manejo del Agua en una sociedad agrícola como la Incaica, debido a las variaciones climáticas producto de fenómenos como El Niño y La Niña, que llevaron al mejoramiento de Técnicas Hidráulicas para el mejor aprovechamiento de este recurso, en un proceso que acumuló 3,500 años de Experiencia. Estudia además con minuciosidad, el Complejo Sistema de Irrigación de TIPÓN, el Conocimiento de los Flujos y las Pendientes y las enormes Obras de Infraestructura que se hicieron para Regar Eficientemente este Vasto Conjunto.

Un ejemplo de ello es el Grupo de Fuentes que distribuye el Agua de Forma Homogénea. Partiendo de una Fuente Ceremonial, el Agua discurre a través de un Canal para Dividirse en Dos y luego en Cuatro Vertientes.




Otros Canales se hallan insertos en las paredes de las Terrazas.


Los Ingenieros INCAS utilizaron Diferentes Pendientes, Ancho y Profundidad de los Canales para Controlar la Velocidad del Agua, distribuir su Caída y utilizaron la Inclinación de los muros para disminuir su erosión sobre la piedra.

Tal como nos mostraba un guía, por ejemplo, el Agua discurre por los Canales con lentitud, pero se desparrama por las Cascadas con Velocidad, gracias al Control de las Pendientes.

EL SIGNIFICADO DEL AGUA
El manejo del Agua en TIPÓN no solamente fue Eficiente y Eficaz, sino tuvo un significado expresado en la Belleza de sus Fuentes, en la Ubicación y Número de sus vertientes e incluso por la Acústica de las mismas.
La Fuente Principal presenta 4 vertientes. Hay muchas interpretaciones acerca de las mismas, podrían representar a los 4 suyos, o a los 4 hermanos AYAR Fundadores del Imperio. Es impresionante cómo las CUATRO VERTIENTES discurren a la misma Velocidad, a casi 500 años de la conquista del Imperio INCAICO.

En esta
Fuente pueden verse Hornacinas laterales, que tal vez hayan tenido un rol dentro de un Ritual Litúrgico.


Una Fuente Litúrgica similar, aunque con dos vertientes, puede ser apreciada en TAMBOMACHAY, que hemos comentado anteriormente.